Diecinueve personas acusadas de integrar una
banda de narcotraficantes que tenía contactos con Europa y se dedicaba a
fabricar droga sintética y usar a jóvenes para probar su calidad, fueron
detenidas durante allanamientos en los que se secuestraron 68.000 dosis de LSD
y 3.600 pastillas de éxtasis.
Los operativos fueron realizado por la
Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina (PFA), a
cargo del comisario Néstor Roncaglia en 14 allanamientos en Capital Federal,
uno en San Isidro y otos en Villa Bosch, partido de Tres de Febrero.
En esos lugares se secuestraron 76 planchas
con 68.000 dosis de LSD, 3.600 pastillas de éxtasis, seis kilos de marihuana,
cuatro plantas de esa droga, un invernadero móvil artesanal y productos para la
fabricación de los estupefacientes.
Además, se incautaron 108.000 pesos, 4.000
euros, 900 dólares. Ocho armas de fuego, celulares y computadoras.
En una conferencia de prensa el secretario de
Seguridad, Sergio Berni, afirmó que los delincuentes "fabricaban los
comprimidos" de éxtasis y "utilizaban a los jóvenes como conejillos
de India, aquí en Capital, para ir ajustando la dosis, que se fracciona en una
milésima parte del gramo".
El funcionario destacó que "una
variación mínima en la dosificación produce efectos nocivos, hasta
mortales".
Berni precisó que "los traficantes se
dedicaban a producir la droga acá" y como no tenían "la dosis justa
actuaban de acuerdo a la reacción de la gente a quien le vendían".
Según el funcionario, los traficantes estaban
ultimando los detalles de la droga "para comercializarla fundamentalmente
durante el verano" y que "se han incautado solamente en materia prima
más de dos millones de dólares".
Explicó que la operatoria de la banda
integrada por hombres y mujeres argentinas "está clasificada como un
delito transnacional".
Berni consideró que los detenidos formaban
una de las bandas "más importantes en el tráfico de droga sintética, que
venía de Europa vía aérea en encomienda, en pequeñas cantidades, pero que en su
conjunto formaban una cantidad suficiente para hacer más de diez mil
dosis".
Por su parte, el juez federal Norberto
Oyarbide, a cargo de la causa, explicó en la sede de la Superintendencia de
Drogas Peligrosas de la PFA que la investigación se inició el año pasado cuando
la seccional 29 detuvo "a un señor que tenía treinta y seis troqueles de
LSD".
El magistrado agregó que "a partir de
ese detenido, que fue la punta de todo el trabajo, se llegó a conocer a tres
personas más, que actuaban como comúnmente se conoce como “dealers”
(vendedores) y los domicilios de esas personas fueron allanados donde se
encontró más estupefacientes de distinta categoría".
"Estas tres personas en la actualidad
están procesadas y todo el trabajo del Tribunal a mi cargo ha sido homologado
por la Cámara Federal en base a la prueba valiosísima que supo recoger todo el
equipo que trabaja para el juzgado, obedeciendo las instrucciones del Ministerio
de Seguridad", dijo el juez.
El magistrado destacó que para lograr el
esclarecimiento se utilizaron "mas de treinta líneas investigativas".
"Como la causa está en secreto no puedo
avanzar demasiado porque estamos a horas de dar con el triunfo final, porque
tenemos correos, estoy hablando de personas que están actuando desde otra
jurisdicción", concluyó Oyarbide.
El procedimiento fue denominado
"Operación Sassafras" por el nombre que tiene la planta, originaria
de la India y China, de la cual se extrae el aceite de safrol, que es utilizado
para la elaboración de materia prima del éxtasis.
